¿Qué he estado escuchando esta semana? Semana 44/2026

No está mal el debut de Aschen, dúo navarro que publica The Never Ending Search (2026). No sabía qué esperarme, pero su black metal crudo es bastante solvente. Entre las influencias nórdicas y algún ramalazo en la onda Rotting Christ consiguen tener una cierta personalidad propia. Les penaliza un poco el sonido, limpio y nítido pero que entre la batería programada y el tono de las guitarras, propio de los amplificadores digitales, acaba por resultar demasiado artificial. No obstante esto es lo de menos, al final la música está bien y es un debut prometedor.

Saliendo del metal me encuentro con The Hidden Hand, cuarto disco de la banda de post-rock instrumental If These Trees Could Talk. Con una base rítmica potente y unas guitarras que desprenden densos riffs sobre los que van desplegando las melodías, también a cargo de las guitarras, que sustituyen a las voces. Estas melodías son lo suficientemente variadas y los temas están trabajados de tal manera que el disco no se hace aburrido.

El veteranísimo Matt Sinner, dueño de una apabullante discografía entre sus múltiples proyectos, publica el último álbum de su propia banda, sorprendentemente llamada Sinner. Este Boom Bang Goodbye (2026) es un disco de un escasamente sorprendente heavy metal de corte clásico, con una marcada vena rockera. Sonido perfecto y temas pegadizos repletos de melodías con gancho y estribillos hechos para el directo, es un disco atemporal, ejecutado a la perfección, entretenido y efectivo.

Desconocía totalmente la existencia de Finsterforst, banda alemana de viking metal que lleva más de 20 años en activo y cuyo Still (2026) es su séptimo disco. Como digo, estamos ante un disco que puede clasificarse como viking metal, pero hay elementos folk, góticos, de death melódico... Es un disco que abarca mucho, que goza de un sonido excelente, compacto y equilibrado, y cuyos temas tienen multitud de arreglos y melodías, pero a la vez se hace extremadamente largo, son casi 80 minutos de duración (gracias a las personalísimas versiones de Immortal y Pink Floyd que se incluyen como bonus tracks). No obstante, no deja de ser un disco entretenido.

Creo que Necromonger es la primera banda proveniente de Bulgaria que escucho. Emanation of the Dying Perceptions (2026) es su primer álbum completo, un disco de death metal clásico con algún ramalazo goregrind. Temas intensos y pegadizos, con un sonido espeso e impenetrable basado en los riffs de guitarra y la voz cavernosa. Los temas están repletos de intros y outros, lo que a veces corta la continuidad de los temas, pero en general se deja escuchar.

Los gasteiztarras When Evil Comes publican su segundo disco, este potente Reach the Dawn (2026). Me ha parecido un disco muy completo de metal moderno, partiendo de un metalcore melódico pero con algún riff de aroma más clásico. El disco está plagado de buenos riffs y melodías y ocasionales solos más clásicos. Alternan voces agresivas y rasgadas con otras limpias, lo que le da bastante variedad al disco. Todo esto aderezado con un sonido perfecto, limpio y nítido pero sin perder un ápice de fuerza. Me han sorprendido gratamente.

No sé muy bien cómo llegué a los americanos Arcadea, pero lo cierto es que su música siempre resulta interesante. En The Exodus of Gravity encontramo
s un rock progresivo en el que el protagonismo casi absoluto es de los sintetizadores y la batería, aunque alguna guitarra y bajo se puede escuchar. Instrumentalmente es una gozada, con un aire a lo Mastodos (no obstante, su batería Brann Dailor está detrás de esto). Rock progresivo muy lisérgico, de aire setentero, muy chulo y currado. Con Arcadea siempre se acierta.

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