¿Qué he estado escuchando esta semana? Semana 06/2026

El nuevo disco de Beyond the Black, Break the Silence (2026), viene a cumplir plenamente con las expectativas que tenía creadas con él: han mejorado en la composición,  siendo un disco algo más corto, por debajo de los 40 minutos, pero mucho más consistente, con temas bien trabajados, repletos de riffs muy pegadizos y estribillos melódicos. Es cierto que, a veces, oscila demasiado hacia el pop metal, pero corrigen esa tendencia y no caen demasiado en el pasteleo. Mención aparte a la voz de Jennifer Haben, que me encanta, con ese tono melódico pero con un puntito rasposo que pega a la perfección con la música. Es un disco muy entretenido a la vez que accesible, pero sin perder el filo.

Ni idea hasta ahora de quiénes eran los finlandeses Fear of Domination, pero me encuentro que llevan 20 años en activo y que este Katharsis (2026) es su séptimo álbum de estudio. Nos ofrecen un disco de metal industrial, con ramalazos góticos, a veces agresivo y a veces melódico. Suena muy espeso, entre las guitarras y los teclados y samplers, pero los temas no están mal, tienen un cierto gancho y el juego de voces que despliegan les da un puntito más atractivo. Se deja escuchar, que ya es bastante.

Seguimos sin salir de Finlandia, esta vez con el segundo de trabajo de For My Pain..., banda nacida como un proyecto paralelo de Eternal Tears of Sorrow. Tras un primer álbum se deshicieron y hasta 2023 no han retomado el proyecto con este Buried Blue (2026). Hacen un metal gótico bastante dinámico y entretenido, con buenos riffs de guitarra y arreglos de teclados que se reparten el protagonismo sobre una base rítmica contundente y con pegada. Es un disco entretenido, dinámico pero con un cierto aire popero y accesible que lo hace apto para un público muy amplio.

Me está quedando una semana muy gótica, porque Celestial (2026), el nuevo EP de los australianos The Eternal no se aparta ni un ápice de los derroteros del género. Alternan partes lentas y atmosféricas, con ocasionales ramalazos más cañeros, cercanos a los Amorphis actuales, pero sin abandonar las voces limpias y melódicas en ningún momento, ni cuando suben (poco) las revoluciones. No está mal.

No sabía que Sakis Tolis, alma mater de Rotting Christ, tenía varios discos en solitario, pero de casualidad he descubierto Everything  Comes to an End (2025), su último disco, y he quedado gratamente sorprendido. De sonido es muy similar a los discos de Rotting Christ, tanto en el tono de las guitarras como en el sonido de la batería, pero los temas tienen un aire más rockero, de vuelta a las raíces. Eso no obsta a que haya una gran semejanza con los temas de su banda principal, pero a la vez tienen su propia identidad. Un muy buen disco, sin lugar a dudas.

El segundo disco de los americanos Architectural Genocide, Malignant Condition (2026) suena parecido a como si un tanque te pasara por encima. Es un disco de brutal death metal en el que apenas hay un descanso a lo largo de sus 23 minutos. Rápido, agresivo e intenso, es un álbum que se beneficia de un sonido nítido y cortante, con unas guitarras afiladas que suenan a gloria. Más allá de eso no tienen nada especial, pero lo que hacen lo bordan y ese sonido, uno de los mejores que me he encontrado últimamente en el brutal death, hacen que el álbum gane muchos enteros.

Veo a Christian Muenzner practicando solos sobre High Definition (1997), primer álbum en solitario del teclista Vitalij Kuprij (Artension, TSO, Savatage...) y me lo pongo para ver qué me perdí en su momento. Es un disco donde el metal progresivo y el metal neoclásico estilo Malmsteen se funden con bastante acierto. Los teclados son los principales protagonistas, pero el trabajo de Greg Howe a las guitarras no pasa desapercibido, igualmente virtuoso a la vez que efectivo. Un disco puramente instrumental, en el que, no obstante, las voces no se echan de menos. Seguiré indagando...

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