Libros: Trilogía de los Tres Cuerpos

Ciencia ficción, ese género que abarca tantas cosas, desde fantasía ligera con naves espaciales a sesudas historias con profundas bases científicas y matemáticas que hacen sudar al lector más lego en la materia. Un género en el que no me prodigo demasiado, cosa que a veces creo que debería mejorar, pero que tras cada lectura dejo reposar una larga temporada.

El último fenómeno de la ciencia ficción más seria y profunda es esta Trilogía de los tres cuerpos. Escrita por el autor chino Cixin Liu, ingeniero de formación y antiguo trabajador de la industria energética, la saga ha experimentado una explosión de notoriedad desde que ganó el Premio Hugo, uno de los mayores reconocimientos que se pueden lograr en el mundo de la ciencia ficción.

La saga está dividida en tres libros: El problema de los tres cuerpos, El bosque oscuro y El fin de la muerte. Títulos a cada uno más evocador, pero que juntos cubren un arco temporal que abarca desde la Revolución Cultural china hasta el fin del universo conocido, más de 18 millones de años después. Casi nada.

Sin entrar a destripar mucho de la historia, tan sólo diré que una brillante científica, desengañada con la humanidad tras presentar el asesinato de su padre a manos de los revolucionarios y ser posteriormente condenada al exilio y a trabajos forzados, consigue encontrar la forma de aprovechar la información obtenida en el programa chino de búsqueda de vida extraterrestre para enviar ondas de radio al espacio exterior, ayudándose del sol para amplificar la señal. Esta es la premisa inicial del primer tomo, El problema de los tres cuerpos, novela sobre la que se levanta toda la trilogía y que da pie a los hechos narrados en los otros dos tomos.

Lo bueno de la saga es que cada tomo es independiente del anterior, en cuanto que la historia se sitúa años (décadas, siglos) después del final del anterior. Por tanto, el nexo de unión es la continuidad de la historia, pero pueden ser leídas de forma independiente (aunque se pierde bastante contexto, parte se recupera poco a poco a lo largo de cada libro). Cada libro se centra en una historia, con unos protagonistas, cuya historia se cierra en ese tomo. Así, el final de cada tomo cierra ese arco argumental, recuperado en tomos posteriores solo para dar contexto a la historia posterior.

Si bien la trama es bastante interesante y el enfoque desde la óptica china (desplazando el foco desde la vista anglosajona), lo cierto es que a veces la historia se pierde en detalles y le cuesta avanzar. A veces la explicación científica se come el hilo argumental, haciendo perder el hilo a la trama, pero cuando es capaz de centrarse en la narración, el libro tiene su interés.

En resumen, una historia interesante, un desarrollo con altibajos y un final abierto que resulta un tanto desasosegante conforman una trilogía interesante, que merece la pena pero que tampoco ha resultado ser una historia para volver sobre ella.

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