Cómics: Maus (Art Spiegelmann)

Vamos con uno de los cómics (o novelas gráficas, como el lector prefiera) que ocupan un lugar de honor en la historia del noveno arte, el único que ha sido considerado digno de ganar el prestigioso premio Pulitzer: Maus.

Maus es un relato biográfico escrito y dibujado  Art Spiegelman sobre cómo su padre, un judío polaco, logró sobrevivir al Holocausto. La historia comienza en los años previos a la guerra, cuando el padre disfruta de una posición acomodada como industrial en Sosnowiec. A partir de ese momento va desgranando sus recuerdos de la época: su matrimonio, el ascenso de Hitler al poder, la progresiva persecución de los judíos y los esfuerzos por sobrevivir tanto en los guetos como en Auschwitz. 

Pero Maus no es solo una (otra) historia sobre el Holocausto judío a manos de los nazis. Es una historia que cuenta el choque generacional entre un superviviente de ese Holocausto y su hijo, nacido en la comodidad de los tiempos de posguerra, en unos Estados Unidos prósperos. El cómo el anciano va recogiendo todo lo que encuentra porque todo puede ser útil, el que ahorra hasta el último céntimo porque ha conocido el hambre y la miseria después de la opulencia. 

Y por si fuera poco, Maus no se detiene ahí: es el lamento del hijo por la madre muerta, que si era una mujer frágil antes del Holocausto, lo fue más al término de la guerra; es también un ajuste de cuentas con el hermano nunca conocido, fallecido durante la guerra cuando era poco más que un tierno infante y cuya sombra planea siempre sobre el hermano nacido casi diez años después. Es, en definitiva, la historia de la reconciliación del autor con su propia familia, con su propia historia, una reconciliación complicada porque, al final, el padre es caracterizado como un hombre de trato complicado, el autor se lanza a sí mismo un velado reproche por su egoísmo y hay un constante sentimiento de culpa por los ausentes.

Que el hecho de que Maus sea un cómic y que no se recree en la violencia gráfica o explícita no le resta un ápice de crudeza. El trazo, el hecho de que esté en blanco y negro no supone la pérdida de la capacidad de expresión a través del dibujo, siendo capaz de transmitir todas las emociones que los personajes sufren a lo largo de las vicisitudes sufridas durante la narración.

Maus ha recibido numerosos premios, siendo la primera novela gráfica que ganó el prestigioso premio Pulitzer (tuvieron que pasar más de 30 años para que otra publicación, Alimentar a los fantasmas, volviera a ganar el premio en 2025). Todos y cada uno de ellos son merecidos a ciencia cierta. Es una obra maestra que hay que leer al menos una vez.

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