Eran cerca de las 17 horas cuando llegamos al recinto de IFEZA, así que nos perdimos a Headon y cogimos la descarga de Noah Hysteria bastante empezada. No termino yo de verle la gracia a su mezcla de estilos, la verdad. Tampoco sonaron muy allá, hay que decir, aunque le echaron ganas y se les veía comprometidos con la causa.
Tomaron su lugar Serious Black, quienes tampoco empezaron con el mejor de los pies: el intento de su guitarrista de hacernos cantar terminó por demostrarnos que el micrófono no era lo suyo. No fue el único incidente de su actuación, ya que su bajista no pudo acompañarles al estar recuperándose de un infarto: ello no les impidió dar un buen concierto de heavy/power metal clásico, correcto y animado, subiendo el listón para lo que se avecinaba.
A los belgas Evil Invaders les descubrimos en el pasado Leyendas del Rock bajo el abrasador sol alicantino y les volvimos a disfrutar bajo el igualmente abrasador sol zamorano. Yo les vi incluso mejor, más ensamblados pero sin perder un ápice de fuerza e intensidad. Son jóvenes, saben que están in crescendo y lo demostraron con un concierto de thrash metal pletórico de energía, sin hacer ascos a la melodía o incluso a partes más lentas. Un grupo a seguir teniendo en cuenta.
Bury Tomorrow están mucho más establecidos y se notó en su puesta en escena: nada más entrar al escenario, sin haber tocado una nota, ya estaban organizando un wall of death. Se arrancaron con Choke, su mayor éxito, pero eso no les importó nada; a mí hubo una parte que no me enganchó nada, pero fueron remontándome y convenciéndome poco a poco, hasta acabar muy metido en su metalcore melódico a la vez que agresivo. A seguirles la pista.
Por fin llegaba el turno de las leyendas del black metal Emperor, una de las razones que por sí solas justificarían prácticamente el abono. Venían encima con un set especial, tocando el EP Emperor, uno de los pilares sobre los que se asientan los cimientos del black metal noruego, con la formación que lo grabó (Ihsahn, Samoth, Mortiis, Faust), lo que motivó que montaran dos kits completos de batería (uno para Trym y otro para Faust). Y este hecho fue el que casi arruina su actuación: algo pasó con el sonido que en Into the Infinity of Thoughts no se oía bien la batería, como si la señal llegase a través de los micrófonos del otro kit. Lo corrigieron rápido, pero aun así tardaron todavía un par de temas en ajustar el sonido. Vi a Ihsahn justito de voz, pero el repertorio (An Elegy of Icaros, Inno a Satana, The Loss and Curse of Reverence...) y el poder ver a la formación original encima del escenario para atacar I am the Black Wizards, Wrath of the Tyrant, Night of the Graveless Souls y Cosmic Keys to my Creations and Times mereció la pena. Acabaron por todo lo alto, muy emocionado por poder verles por fin, aunque con un regusto amargo por los tres temas que perdieron por el sonido.
Después de semejante despliegue, Opeth venían a cambiar completamente de tercio. Lo cierto es que no tenía muchas esperanzas con ellos (en el Leyendas de 2022 no me gustaron nada), pero esta vez sí que sonaron más dinámicos, menos aburridos, metiendo más caña y agresividad y recuperando los guturales. Me gustaron bastante más que la vez anterior, aunque no forman parte de mis bandas cabeceras.
Con esto terminaba el primer día del Z! Live 2026, nos perdimos a Delalma y Dragony pero el cuerpo no daba para mucho más...

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