¿Qué he estado escuchando esta semana? Semana 11/2026

Con Kreator siempre es cara o cruz, y con este Krushers of the World (2026) ha tocado cara. Es un disco de thrash metal intenso, con esa voz aguda de Mille Petrozza al mando, pero no es un disco tan histérico como otros anteriores sino que la violencia está de alguna manera controlada. Hay bastante espacio para partes más pesadas y melódicas, lo que hace que el disco fluya de una manera bastante natural. Eso sí, el sonido sigue siendo el característico de Kreator, con guitarras afiladas y una producción muy espesa. Me ha gustado mucho y me han vuelto a entrar ganas de verles.

Mitos vivientes por todo lo que representan, los noruegos Mayhem están de vuelta con Liturgy of Death (2026), su séptimo álbum de estudio. Han vuelto por los caminos menos "experimentales" de su trayectoria, con un black metal rápido y agresivo no exento de melodía (¡incluso solos de guitarra! Si Euronymous levantara la cabeza...) que entronca directamente con el legendario De Misteriis Dom Sathanas. No obstante, el sonido sí que está completamente puesto al día, con una producción contundente, mucho más compacta, espesa e impenetrable que antes, como mandan los tiempos, pero con un punto caótico marca de la casa. Un buen trabajo que mantiene dignamente el legado de Mayhem.

No sé muy bien cómo cae en mis manos el último trabajo de Rocky And the Sweden, Punk's Pot Head (2026), pero he pasado un rato entretenido. Es un disco de punk rápido y acelerado, no exento de melodía, algo así como los Green Day, Pennywise o aquellos grupos de los 90 que tanto sonaron. Temas cortos y directos, con buenos estribillos, dan forma a un disco divertido.

Creo que nunca había escuchado a Burzum, por lo menos intencionadamente. Varg Vikernes es alguien que me genera escalofríos y durante muchos años he evitado su música. Por accidente acabo escuchando Aske (1993), un EP de tres temas de sonido sorprendentemente nítido y crudo, en el que el black metal de Burzum suena, por momentos, casi cercano al punk, en Stemmen fra tårnet, mientras que A Lost Forgotten Sad Spirit si es lo que te esperas del black metal más tradicional. Musicalmente no está mal y si consigo desconectar del personaje, hasta disfruto la vertiente más "clásica" del disco.

Lo dije hace años en otro sitio y lo reitero ahora: When a Shadow is Forced Into the Light (2019), de Swallow the Sun es una barbaridad de disco. Además de un sonido perfecto, equilibrando potencia, partes atmosféricas, riffs y melodías, es un disco en la que la composición alcanza niveles muy, muy altos: partes oscuras y agresivas, mezcladas con otras más etéreas en las que voces guturales y limpias se mezclan con gran tino. Un gran disco, desgraciadamente nacido de una tragedia personal.

No sé si es una expresión muy musical, pero puede decirse que Love Kills (2026), el último disco de Induction, es un álbum "simpático". Es un álbum de power metal sinfónico, donde las guitarras no suenan demasiado agresivas ni cortantes, los teclados proveen de un gran acompañamiento y los temas tienen bonitas melodías y estribillos pegadizos. No está mal, tampoco hacen nada nuevo, pero con un poco más de pegada hubiera estado mejor.

Metida como está en mil historias, sorprende que Melissa Bonny le haya quedado tiempo para este Cherry Red Apocalypse (2026), su primer disco en solitario. Es un disco de pop bastante bailable (I Don't Like You), que de vez en cuando mete algunas guitarras distorsionadas que nos hacen recordar por qué conocemos a Melissa (Oh no!). He de reconocer que las canciones tienen gancho y que es una prueba fehaciente de su versatilidad musical, pero no sé si voy a repetir mucho.

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