Libros: Un detective en Roma: La saga de Marco Didio Falco

Hará cerca de 30 años ya que Marco Didio Falco entró en mi vida. Fue mi madre la que compró el primer tomo de una serie de novelas de la que había oído hablar en la radio. Aquella recomendación radiofónica fue la puerta de entrada a un mundo completamente nuevo y cuya duración se prorrogó durante 20 novelas.

La historia nos sitúa en la Roma Imperial, cuando, tras el año de los cuatro emperadores y el final de la guerra civil, Vespasiano ascendió al trono imperial y comenzó una serie de reformas que deberían sacar al Imperio Romano de una fuerte crisis que le afectó en el siglo I d.C..

En este contexto es cuando conocemos a Marco Didio Falco, ciudadano libre de Roma. Licenciado del ejército en condiciones no del todo claras tras formar parte de la legión Segunda Augusta, protagonista de un infame episodio durante las revueltas bretonas, se dedica con más o menos éxito a ejercer de informante (o detective privado), siendo su principal ocupación los divorcios, las infidelidades y el encontrar personas desaparecidas. Vive en una destartalada buhardilla en un edificio del Aventino, de la que a veces paga el alquiler y malviviendo pobre como una rata. Tiene, además, un curioso trasfondo: tras la huida de su padre cuando era un niño y la muerte de su hermano mayor Festo en la toma de Judea, ha asumido el papel de pater familias, lo que implica lidiar con una madre que le toma por inútil, unas hermanas que se ríen de él, unos cuñados inútiles y una legión indeterminada de sobrinos.

Con este panorama, la suerte para él parece cambiar cuando rescata a la hija de una familia senatorial de una persecución. Este hecho, en principio un inocuo caso más con mejor recompensa que la habitual, es el detonante de los hechos que, de alguna u otra manera, cubren todo el arco argumental de la saga. Este hecho dará pie a que Falco se vea envuelto en una conspiración imperial, una relación romántica a priori imposible y numerosos viajes por todo el Imperio Romano, hasta desembocar en un final abierto.

La saga mezcla con gran acierto humor, novela negra e historia antigua, guardando un gran equilibrio entre todos estos elementos. Si incluimos, además, ese factor de conspiración política que permea toda la saga, tenemos como resultado unos libros amenos, entretenidos y absorbentes. Cada libro tiene como escenario o bien una provincia del Imperio Romano (Britania, Germania, Hispania, Petra, Egipto, Grecia...) o, de estar ambientada en Roma, se centra en algún aspecto de la sociedad (la religión, las Vestales, los procedimientos judiciales, la vida de los esclavos...), todo ello integrado de gran manera en la trama, considerando así dicha ambientación casi como un personaje más de la historia.

Hablando de personajes, los protagonistas están dibujados con gran acierto, evolucionando a través de los distintos tomos a medida que van creciendo vitalmente: las distintas vicisitudes que les afectan (separaciones, muertes, traiciones, etc.) les afectan y eso se va apreciando en el tiempo. Otro punto favorable de la saga, porque este desarrollo de los personajes enriquece la trama, planteando incluso distintas respuestas a problemas similares que se plantean con gran diferencia temporal.

En una saga de 20 libros tiene que haber altibajos, y la saga de Un detective en Roma no puede ser ajena a ella. Además de los dos primeros tomos (La plata de Britania y La estatua de bronce, centrados en la conspiración contra el emperador y donde conocemos a casi todos los personajes principales), destacan también La mano de hierro de Marte (centrado en la campaña germana), Una virgen de más (dedicado a la religión en la antigua Roma) y los otros dos libros ambientados en Britania (Un cadáver en los baños y El mito de Júpiter), ya muy avanzada la serie. Como puntos flojos incluiría El oro de Poseidón, en el que Falco ajusta cuentas con su difunto hermano Festo, y el tomo final, Némesis, un tomo de regusto amargo y cuyo desenlace me dejó frío. Para el colofón de la serie esperaba otra cosa, sinceramente, aunque no es menos cierto que deja muchos cabos entreabiertos. De hecho, hay un spin-off de la serie basado en uno de los personajes secundarios del círculo cercano de Falco que suma 14 entregas (y que no he podido leer), pero no voy a decir nada más.

Para mí una saga que, sin duda, ocupa un lugar muy especial entre mis lecturas. Recomiendo encarecidamente la saga, aunque parece que está bastante difícil de encontrar hoy en día...

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